Escribiendo desde dentro de una carnicería natural: por qué nace este blog

Tiempo de lectura: 3 minutos

Permíteme presentarme en este primer artículo.

Me llamo Laura y soy la mujer del carnicero que montó la pequeña carnicería en cuya web estás navegando: Barrutia 12.

Durante muchos años yo no me hice demasiadas preguntas sobre la alimentación. No leía etiquetas, no pensaba en procesos y no me paraba a valorar demasiado qué estaba comprando ni cómo se había elaborado.

Fue entonces cuando conocí a mi marido, y también su pasión. Siempre admiré en él su forma tan clara de entender cómo debía trabajarse el producto: de forma natural. A partir de esa convicción nació Barrutia 12.

No fue “abrimos una carnicería y ya iremos viendo”. Fue más bien al revés. La idea era demostrar que se podía trabajar de forma natural de verdad. Y a partir de esa firme creencia empezó el proyecto.

Y en ese proceso empecé a hacerme preguntas que antes ni me planteaba. Esas preguntas, pero sobre todo las respuestas, son lo que pretendo compartir en estas líneas.

Su carnicería, mi blog.

Si tú también has empezado a hacerte preguntas sobre la alimentación, o te has sentido perdido pidiendo en la carnicería, ojalá estas líneas te acompañen.

No todos sabemos comprar carne, y no pasa nada

Comprar carne no es algo natural para todo el mundo. Saber qué pedir, cómo pedirlo o qué elegir no viene de serie.

Durante mucho tiempo, yo fui de las que evitaban ir a la carnicería. Me sentía incómoda, pensaba que tenía que “saber” cosas que no sabía y, al final, acababa optando por lo fácil: bandejas, productos ya preparados, opciones rápidas que no me obligaran a pensar ni a preguntar.

Y creo que esto le pasa a mucha más gente de la que parece.
No siempre tiene que ver con la edad, ni con la generación, ni siquiera con el interés. A veces, simplemente, nos hemos ido alejando del producto. Nos hemos acostumbrado a comprar sin mirar mucho, sin preguntar mucho y sin entender demasiado bien qué diferencia una cosa de otra.

La comodidad y no hacerse demasiadas preguntas

Vivimos en una época en la que todo está pensado para ahorrarnos tiempo. Y es normal, porque casi siempre vamos justos y con la sensación de no llegar a todo.

Ahorrar tiempo no es malo. El problema viene cuando esa comodidad hace que dejemos de hacernos preguntas.
Durante años, yo no miraba etiquetas, no pensaba en procesos, no me cuestionaba de dónde venía la carne ni cómo se había elaborado. Nunca me lo habían enseñado y, sinceramente, tampoco me parecía necesario.

La comodidad tiene eso: te resuelve el momento, pero te roba la curiosidad.

Cómo me fue cambiando la forma de mirar la alimentación

Mi forma de ver todo esto empezó a cambiar cuando conocí a mi marido, y sobre todo cuando intenté entender cómo quería trabajar en el proyecto que estaba empezando a tomar forma: Barrutia 12.

Xabi, mi marido, es carnicero de vocación —que se dice rápido… ¿aún queda de eso? Doy fe de que sí—. Él vive el producto desde dentro: el origen, el proceso, el respeto por lo que se hace y por cómo se hace.

Cuando empezó a hablarme de cómo quería hacer las cosas en Barrutia 12, me di cuenta de que, si iba a acompañarle en ese proyecto, primero tenía que entender bien qué significaban todas esas ideas y conceptos de los que hablaba.

Fue entonces cuando empecé a interesarme de verdad, a observar, a aprender y a formar mi propio criterio.

Entendí que “natural” no es solo una palabra bonita, que no todo vale y que no todo lo que parece lo mismo, lo es de verdad.
Y, quizá más importante aún, entendí por qué una forma de trabajar así merecía la pena.

Lo que me gustaría que encontrases aquí

Aquí no vas a encontrar discursos perfectos ni verdades absolutas. Tampoco vengo a darte lecciones ni a señalar a nadie.
Decidir qué es bueno o malo, qué quieres o no quieres en tu alimentación, lo dejaré siempre en tus manos.

Solo intentaré explicar con claridad todas esas palabras que hoy suenan tanto (natural, aditivos, ultraprocesados…) y te invitaré a reflexionar, a hacerte preguntas y a mirar con un poco más de atención cosas en las que muchas veces ni nos habíamos parado. Porque comprar mejor empieza por tener criterio.

Si este blog sirve para que alguien se pare un momento a pensar qué está comprando, cómo se elabora o de dónde viene lo que come, habrá cumplido su función.

Y si además ayuda a entender un poco mejor la filosofía con la que trabajamos en Barrutia 12, mejor todavía.

Te invito, pues, a quedarte a leer los siguientes artículos. Te adelanto que antes de hablar de etiquetas, aditivos o ultraprocesados, nos detendremos un momento en esa palabra que hoy aparece por todas partes y que, sin embargo, pocas veces se explica de verdad: natural.

A quien está detrás de estas líneas y empieza a sentir un poco de curiosidad… te espero en el próximo artículo.

Compartir entrada:

Entradas relacionadas

Artículo añadido al carrito.
0 artículos - 0,00